Hablamos con Enrique Martínez, quien ha ejercido de delegado del primer equipo durante la temporada 2019-20.

Con una visión desde dentro del propio vestuario, Enrique nos hace un balance de la temporada que acaba de concluir. “Ha habido varias situaciones que han marcado el transcurso de la temporada como son los cambios de entrenadores y las lesiones de jugadoras importantes, entre otras circunstancias. Ha sido una temporada difícil, con muchas adversidades y todo ello se refleja en la clasificación final”.

También nos da alguna pincelada de cómo se presenta la próxima temporada. “Se prevé una renovación de la plantilla, con nuevas incorporaciones y una apuesta fuerte por la cantera”.

Enrique nos cuenta que esta es su segunda etapa en el Híspalis. “En 1992 llegué al club como padre de mi hijo futbolista y en el año 1995 comencé como delegado pasando por todas las categorías: infantil, cadete, juvenil. Hasta 2002 estuve ejerciendo como delegado en equipos masculinos. De ahí me incorporo al fútbol femenino, en el que también ejercí como delegado, directivo, coordinador e incluso como entrenador del equipo provincial femenino, hasta que en 2012 di por finalizada mi etapa en este club. El pasado año 2019 nos volvimos a cruzar en el camino y empiezo a ejercer como delegado del equipo Nacional”.

Una entrevista llena de recuerdos y anécdotas por parte de una persona muy ligada al fútbol femenino del Híspalis que recuerda con cariño su primera etapa y muestra sus ganas de seguir sumando temporadas en esta segunda etapa.

Enrique en su etapa como entrenador del equipo provincial